La función social del patrimonio
Por Facundo de Almeida*
Para los que desde una supuesta visión progresista avalan demoliciones y se benefician con los negocios inmobiliarios que ello supone, la defensa del patrimonio arquitectónico es un acto elitista y casi snob, pero su preservación tiene una indiscutible función social y no sólo por el valor simbólico y económico que representa.
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